Preguntas Útiles

 

¿Todas las especies introducidas se tornan invasoras?

No, se estima que de las especies introducidas sólo entre un 5 y un 20% se convierten en especies invasoras, producto de todas las barreras que deben superar antes de que puedan establecerse exitosamente (barreras geográficas, ambientales, reproductivas y dispersivas). Sin embargo, pese al pequeño porcentaje de especies exóticas que se establecen como invasoras, el impacto que causan en entornos naturales es de inmensa magnitud, motivo por el cual este fenómeno es considerado la segunda mayor causa de pérdida de biodiversidad, después de la destrucción de hábitat.

¿Cuáles son las principales zonas afectadas por EEI en Chile?

En Chile la zona central y su ecosistema mediterráneo es la que presenta la mayor cantidad de especies exóticas asilvestradas. Esta situación es coincidente con la zona más poblada del territorio, y por tanto, con una amplia red de caminos, los cuales se constituyen como factores claves en la recepción y dispersión de especies exóticas derivadas del comercio y del transporte. Este resultado es preocupante ya que esta área del país corresponde a la zona de mayor riqueza de especies nativas en Chile (uno de los hotspot de diversidad biológica a nivel mundial) y de presencia de endemismo.

Por otro lado, las islas son altamente susceptibles a las invasiones biológicas, debido a una baja adaptación de las especies nativas insulares a los efectos negativos provocados por las especies exóticas. En Chile, un ecosistema insular emblemático por la afectación debida a invasiones biológicas corresponde al Archipiélago de Juan Fernández, especialmente la isla Robinson Crusoe, cuyos ecosistemas se encuentran seriamente amenazados por la vasta presencia de plantas y animales exóticos invasores.

¿Cuáles son las Especies exóticas más dañinas?

En Chile el ingreso de especies exóticas fue más masivo durante los siglos XIX y XX con especies como el castor, el conejo, la carpa, la trucha arcoíris, el visón americano, entre otras.

A nivel global, el Programa Mundial de Especies Invasoras de la UICN publicó la lista de especies invasoras a definido una lista con las especies más dañinas “Lowe et al. (2004) 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo”. Dentro de esta lista de las especies más dañinas, se encuentran las siguiente 13 especies de animales que están asilvestrados en Chile: hormiga argentina (Linepithema humile), carpa (Cyprinus carpio), gambusia (Gambusia affinis), trucha arco iris (Oncorhynchus mykiss), trucha común (Salmo trutta), tortuga de orejas rojas (Trachemys scripta), cabra (Capra hircus), ciervo rojo (Cervus elaphus), conejo (Oryctolagus cuniculus), gato doméstico (Felis catus), jabalí (Sus scrofa), rata negra (Rattus rattus) y laucha (Mus musculus)

Pero además de ellas, en Chile hay otras especies que han resultado ser muy nocivas, causando grandes pérdidas a la biodiversidad (especies nativas y ecosistemas), pudiendo destacar chaqueta amarilla (Vespula germanica), castor (Castor canadensis) y visón americano (Neovison vison), entre otros.

También es importante reconocer que dentro de las especies exóticas más dañinas también hay plantas, pudiendo destacar a la zarzamora (Rubus ulmifolius y Rubus constrictus) como una planta muy invasora. En Chile, las plantas son el grupo con mayor número de especies exóticas naturalizadas (755 especies, según los registros del catálogo de especies exóticas asilvestradas).

¿Cuáles son las especies nativas más amenazadas por EEI?

En Chile el impacto por especies invasoras es importante. El grupo de especies que amenaza a las especies nativas y a los ecosistemas varía por territorio, no obstante, es posible identificar especies que se encuentran más afectadas producto de las EEI.

En el Archipiélago de Juan Fernández más del 80% de las especies nativas (plantas y animales de ambientes terrestres) están amenazados por los efectos devastadores provocados por EEI. Entre los animales endémicos del archipiélago, amenazadas por especies invasoras como el Rayadito de Masfuera (Aphrastura masafuerae) y el picaflor de Juan Fernández (Sephanoides fernandensis), que se ven afectado por depredación por parte de ratas y pérdida de hábitat debido a las plantas invasoras mora y maqui, conejos y cabras.

En el continente podemos destacar al abejorro colorado (Bombus dahlbomii), especie de polinizador que vive sólo en Chile y Argentina, que en el año 2016 fue oficialmente clasificado como En Peligro debido a la disminución de sus poblaciones por efecto de la pérdida de hábitat y los afectos negativos que la introducción del abejorro europeo (Bombus terrestris) ha tenido (trasmisión de enfermedades y competencia por alimento).

Otro grupo altamente amenazado son los peces de aguas continentales, donde la pérdida de la calidad de los humedales es el principal factor, pero a ello se suma la presencia de especies invasoras que compiten o las depredan, como por ejemplo la trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) que ha sido liberada en muchas ríos y lagos de Chile, alcanza incluso lagos altiplánicos como en lago Chungará, donde está depredando sobre una especies de pez muy amenazado y que vive solamente en ese lago, la corvinilla o carachi (Orestias chungarensis).

¿Cuántas especies exóticas se introducen al año aproximadamente en Chile?

Es importante aclarar que sólo es posible saber el número de especies (y de individuos) que se importan legalmente al país (cuarentenas), ello basado en los registros que llevan el Servicio Nacional de Aduna y, los servicios públicos que regulan tal actividad (Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, y Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, SERNAPESCA).

Sin embargo, tratándose de especies internadas de forma ilegal (intencional o contrabando, por ejemplo) o bien, que llegan de forma accidental en algún medio de transporte y dentro de carga, no es posible tener certeza de la cantidad de animales exóticos (o plantas) que llegan cada año al país. De hecho, muchas de esas especies son detectadas sólo una vez que se asilvestran y son por lo tanto encontradas libres en algún lugar de Chile. Es más, existe una dificultad intrínseca en saber cuántas EE alberga en total el territorio nacional debido a que se trata de un fenómeno altamente dinámico.

Sólo contamos con información general del número de especies exóticas asilvestradas en Chile, sistematizado en un Catálogo de Especies Exóticas Asilvestradas en Chile (2017), el cual se constituye como un esfuerzo por unificar y consolidar la información generada por académicos y agencias de gobierno. Este catálogo da cuenta de que en Chile, al menos se registra la presencia de 1.119 especies exóticas que se han asilvestrado o naturalizado en nuestro territorio.

¿Qué se puede hacer para prevenir nuevas introducciones de especies exóticas?

La prevención de ingreso y control temprano de una especie exótica con potencial invasor debería ser una prioridad, dado que la posibilidad de controlar una especie que ya se ha asilvestrado en ecosistemas nativos y que se ha vuelto invasora posee limitantes presupuestarias y técnicas. No hay duda que siempre será mejor prevenir, es lo más costo-eficiente. Es por ello fundamental considerar el principio precautorio de prevención de ingreso, así como también, responder rápidamente cuando se detecte ingresos o asilvestramientos incipientes.

En este sentido las recomendaciones, a nivel gubernamental, son las prevenir y efectuar análisis de riesgo rigurosos antes de autorizar el ingreso de alguna nueva especie al país.

Pero sin duda, todos somos también responsables de prevenir, más aun sabiendo que somos las personas las que hemos promovido o facilitado el movimiento de especies de un lugar a otro. A nivel sociedad civil los consejos de cómo prevenir se basan en transmitir recomendaciones de buenas prácticas en ámbitos tan diversos como, tenencia responsable de mascota y la no liberación de estos ejemplares en ecosistemas nativos, al realizar caminatas en áreas naturales acudir con ropa que no permita el que se adhieran semillas de especies, de manera de no operar uno como el vector dispersor de especies exóticas, limpiar el calzado y la ropa antes de ingresar a una área protegida. Otras medidas tienen que ver con evitar el uso de pantas potencialmente invasoras para fines jardinería u ornamente, especialmente si uno vive en ambientes rurales (por ejemplo nunca plantar aromos o pinos insignes para ornamento).